sábado, 14 de abril de 2012

Capítulo 2



Mayo.

Venga chicas, tenemos que conseguirlo. Nos quedan sólo dos exámenes, ¡¡y terminamos para siempre con todo esto!! – dije.
- Ya pero menudos. Nos quedan los peores. – dijo Bea.
- Tiene razón Bea, pero tenemos que ir a por todas igualmente – dijo Elena con una sonrisa en la cara.
- ¡Exacto! Así se habla Elena. Venga Bea, piensa en el verano que nos vamos a pasar. Ya tenemos los billetes reservados para el viaje y nada más volver, la graduación. Por cierto, yo pretendo tener un vestido exclusivo, ¡¡comprado en Berlín!!
- ¡Y nosotras! Que me molesta mucho que me copien en los días importantes.

    Acto seguido de que nuestra imaginación vuele hacia ese viaje de nuestros sueños, hay que despertar y seguir estudiando, que estamos en la biblioteca y pensando en viajes de fin de año sin saber cómo nos han salido los exámenes, pero confiamos en aprobar todo.

    Dos semanas más tarde, las notas están en el tablón y nosotras tres como tontas delante pero sin querer mirarlas.

- Yo no voy, decídmelo vosotras. Me salió fatal el último.
- A ti y a todas, pero si no lo miramos no sabemos nada y las notas están puestas irremediablemente. – dijo Elena.
- Venga voy yo.

    Tras un largo rato buscando entre hojas y hojas los DNI’s de mis compañeras y el mio propio, regreso con la mirada triste y decaída hacia ellas.

- Chicas, lamento deciros una cosa.
- Lo sabía, si es que lo sabía… hemos suspendido, ¿verdad? Si es que lo sabía.
- No, lamento deciros que no vais a ver España en un tiempo porque nos vamos a Berlín y que no vamos a tener que volver a esta facultad, así que decirle “adiós”, ¡porque hemos aprobado!

     Y la gente de nuestro alrededor dejó de existir en el momento en que nos abrazamos las tres y comenzamos a saltar soñando con un futuro lejos de allí. Con vivir nuestra propia vida. Con nuestro viaje de verano y nuestro vestido de graduación para decirle “adiós” de forma definitiva a la Facultad de Psicología en la que hemos pasado los mejores años de nuestra amistad y los más duros de los estudios.

    En esta Facultad nos conocimos el primer día de clase del primer curso, cuando no sabíamos ni dónde encajar y a raíz de ese momento, hemos sufrido momentos de estrés por los exámenes, llantos y alegrías por las notas a la vez que incertidumbre, cúmulo de trabajos y prácticas. Hemos vivido salidas de compras y fiestas, a la vez que tristezas por amores y noches en vela. Hemos vivido juntas absolutamente todos los momentos de ánimo y de animar durante 5 años y como es de esperar, nos cuesta separarnos del lugar donde hemos vivido tanto.

    Tras echar un vistazo rápido a la Facultad, decidimos despedirnos de ella hasta después del verano, para nuestra gran despedida y montarnos en el coche para ir a la agencia de viajes a que nos den nuestros billetes, que estaban reservados hasta el momento de ver las notas por si teníamos que seguir soñando con ello un año más y rechazarlos.

    Al llegar allí, el hombre que nos hizo todos los trámites del viaje estaba sentado en su gran sillón blanco, hablando por teléfono pero nada más vernos, nos dedicó una sonrisa de oreja a oreja y colgó sin pensarlo un minuto.

- Bueno chicas, ¿qué tal esas notas? ¿puedo daros ya los billetes y vuestra información del viaje o todavía no?
- Pues sentimos decirte que no nos vas a ver en mucho tiempo porque hemos aprobado las tres y nos vamos a pasar el mejor viaje de nuestra vida, confiamos en ti. – dijo Bea con una gran sonrisa mientras nos miraba a nosotras.
- Me alegra saber eso, enhorabuena chicas. Espero que me invitéis a la graduación.
- Por supuesto, estás más que invitado. –respondimos las tres casi al unísono.
- Bueno, pues aquí tenéis los billetes y la información completa del viaje. En el sobre os he puesto el billete de avión, donde os aparece la hora, el día y todo lo que necesitáis saber, y la información del hotel, nombre, localización, números de teléfono, nombre de la reserva, etcétera. Todo bien entonces, ¿no?
- De maravilla, seguro que será un viaje magnífico. Muchas gracias por tu ayuda y ya nos veremos a la vuelta. Te traeremos alguna foto.
- Perfecto. Pues nos vemos a la vuelta. Disfrutad del viaje.

    Y nada más salir de la agencia de viajes no nos lo podemos creer, pero tomamos una sabia decisión. Dentro de una semana nos vamos de viaje a otro país y estamos las tres solteras de oro en el verano de nuestra vida así que, ¡tenemos que irnos de compras! Que Berlín tiene que ver a unas recién tituladas psicólogas renovadas.

    Tras esta decisión, nos fuimos al centro de Madrid, Sol, Gran vía y alrededores fueron recorridas por nosotras durante lo que nos quedaba de tarde. Por suerte dejamos el coche en un parking cercano y podíamos pasarnos por allí a dejar las bolsas cuando se nos llenaban las manos.

    Acabamos con los pies destrozados, y con el maletero y la parte de atrás del coche llenoas de bolsas con ropa y complementos. Ahora sí estábamos preparadas para irnos de viaje. Hemos comprado incluso una maleta, que no teníamos ninguna grande para guardar todas esas cosas y más, y eso que sólo nos vamos dos semanas. Pero son “las dos semanas”, esas que llevamos esperando desde que nos conocimos. “Las dos semanas” para romper con todo y empezar nuestra nueva vida.


    Para terminar el día, decidimos hacer noche las tres juntas en mi casa, ya que Andrea y Jorge han decidido salir de fiesta. Una noche de película con tus amigas en el sillón siempre es una maravilla. Tan agotadas estábamos que nos quedamos dormidas a mitad de película, pero hoy nuestros sueños se juntarán en uno solo, un viaje, nuestro viaje juntas.

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